El Tiempo, el Olvido y la Caja de Lata.



Alcabre


En los tiempos que ya empiezan a ser remotos de la fotografía analógica, cuando mi padre llegaba a casa con las 36 copias de un carrete recién revelado todos empezábamos a verlas y comentarlas, y pronto algunas de las fotos se convertían en las preferidas e iban a parar a un portafotos o a uno de los álbum que condensaban en imágenes la historia cotidiana de nuestra familia.
El resto de las fotos, consideradas de poco valor o sin interés se depositaban en una caja de lata y eran pronto olvidadas.

Esas cajas de lata que habian sido hechas para contener cosas tan diversas como Cola Cao, galletas o botellas de whisky guardaban ahora en su interior las imágenes de sucesos, objetos, sitios y personas ya olvidados. Recuerdos de relaciones, sentimientos y emociones, de personas que ya no estaban o que ya no eran como en la foto, ciudades que habian sido el escenario de nuestra niñez o adolescencia y que nunca mas volverían a ser lo mismo, reducidos ahora al olvido en un recóndito rincón de nuestro cerebro y en el interior de aquella caja de lata escondida en el altillo junto con los juguetes que ya no se usarán.

Lo que tiene el olvido es que no sabes que es lo que has olvidado...

Lo que tiene la caja de lata es que es resistente...

Lo que tiene el tiempo es que es incansable...

Aunque tarde muchos años siempre llega el momento en que alguien se acuerda de la caja de lata o, aburrido, se decide a hacer limpieza de cosas inservibles y se tropieza con ella. Ya no recuerda lo que hay dentro, pero cuando la abre, se da cuenta de que contiene un tesoro. Se sienta  despacio y en un respetuoso silencio y antes de compartir con nadie ese momento se dispone a descubrir su propia historia.

El tiempo, el olvido y la caja de lata se han confabulado para convertir aquellos trozos de cartulina inservibles en las valiosas pruebas que nos hacen recuperar la memoria de que hubo una vez un mundo y unas personas con las que fuimos felices, de que fuimos niños y luego jóvenes y algo de esos niños y jóvenes ha quedado para siempre en nosotros.